Valencia. Domingo 14 de Enero.
Hace dos días que estuve en el concierto que The Doors (ahora llamados Raiders on the Storm, por pleito con el antiguo batería) dió en el Heineken Greenspace.

La noche empezó bien. Llegamos sobre media hora antes de la apertura de puertas, que en principio era sobre las 20.00. Tras esperar comiendo pipas, papas, bebiendo cerveza, y pasando el frío, las puertas se abrieron a las 21.45 más o menos. Soportando los empujones y coladas de algunos "colgados", conseguimos entrar vivos en la sala.

El espacio Heineken es una nave antigua. Ha sido pintada y "acondicionada" para este tipo de eventos, aunque pienso que no estaban preparados para acoger a The Doors. Sobre las 22.00, más o menos, llegaron los despojos del grupo original (Ray Manzarek y Robby Krieger), el nuevo vox (Ian Astbury), junto a un batería y un bajista. Ray, presentador y hombre dicharachero donde los haya, se sentó frente a su teclado (los tiempos en los que tocaba los bajos y la melodía con varios órganos y teclados ha pasado a mejor vida), un sintetizador. El guitarra, un tipo hortera que se parecía a Woody Allen, cogió su instrumento, que casi le pasaba en tamaño.

Durante la hora y tres cuartos que duró el concierto interpretaron Roadhouse Blues, Break On Through, Love Me Two Times, Backdoorman, Alabama Song (Whiskey Bar), Touch Me, When The Music's Over, Five To One (con crítica incluida a G.W.Bush), L.A. Woman, y como no, Raiders on The Storm (primer bis) y Light My Fire (segundo bis). Durante plena actuación descubrimos como sus miembros sexagenarios (Ray con 67 años y Robby con 60) se encuentran en perfecto estado físico y anímico. Los solos del guiatrra me pusieron los pelos de punta, y la interpretación con el teclado no tiene parangón ninguno. En cuanto al vox creo que lo hizo estupendamente.

A mi este tipo de reuniones me parece algo triste. Tanto The Doors como Queen no han sido capaces de evolucionar, de dejar atrás la gran pérdida de un líder. No he visto a los nuevos Queen, pero si a Raiders on The Storm, donde Ian, con una gran semejanza a Jim, vestía pantalones de cuero negros, cinturón de evilla grande, pelo rizado corto y barba. Se parecía muchísimo, incluso su voz. A veces, cuando había poca luz, parecía que Jim estuviera sobre el escenario. Muchos llegamos a emocionarnos.

Si ver a Raiders on The Storm ha sido una grata experiencia ¿Cómo debería ser ver a los auténticos en directo?

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